Queridos hermanos sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos de nuestra amada Diócesis:
Con un saludo fraterno en Cristo Buen Pastor, me dirijo a ustedes en cumplimiento del deber pastoral de velar por la comunión, la fe y el orden sacramental en nuestro territorio diocesano (cf. can. 383 §1).
Ante las informaciones recibidas y la preocupación de varias comunidades parroquiales, nos permitimos aclarar de manera oficial lo siguiente:
- El señor Javier Chaparro, quien ha presidido celebraciones litúrgicas en algunas comunidades dentro del territorio de esta Diócesis, no pertenece al clero secular ni regular de la Diócesis de Duitama – Sogamoso.
- Dicho ciudadano no cuenta con licencias ministeriales ni facultades sagradas otorgadas por este Obispo diocesano para el ejercicio del ministerio, la predicación o la administración de los sacramentos en nuestra jurisdicción (cf. cann. 265 y 900 §2).
- Esta Diócesis no dispone de registros oficiales sobre la situación jurídica actual del señor Chaparro dentro de la Iglesia Católica. Asimismo, no se tiene constancia documental de su adscripción a alguna comunidad religiosa o a otra circunscripción eclesiástica en comunión con la Sede Apostólica (cf. can. 844).
- Se solicita cordialmente a los párrocos, vicarios y líderes comunitarios abstenerse de programar, acoger o permitir que el mencionado ciudadano presida o participe en cualquier acto litúrgico o sacramental (cf. can. 519).
- La Diócesis de Duitama – Sogamoso no asume responsabilidad alguna por las actuaciones, compromisos, gestiones o eventuales perjuicios de orden moral, espiritual, económico o civil que se deriven de la presencia y actividades desarrolladas por el citado ciudadano en el territorio de esta jurisdicción.
Pedimos a los fieles laicos consultar siempre a sus párrocos legítimos ante cualquier duda sobre la acreditación de los ministros, a fin de garantizar la validez e ilicitud en la recepción de los sacramentos.
Encomendamos nuestra Iglesia particular a la protección de la Santísima Virgen María, para que nos mantenga siempre unidos en la verdad y la caridad.
Dado en la Sede Episcopal de Duitama, a los veintiocho (28) días del mes de mayo del año dos mil veintiséis (2026).
† EDGAR ARISTIZÁBAL QUINTERO
Obispo Diócesis de Duitama – Sogamoso